Santa Clara de Asís: madre de los pobres y patrona de la televisión

Cada 11 de agosto, la Iglesia celebra con gratitud la memoria de Santa Clara de Asís, una mujer valiente y luminosa, que renunció a una vida cómoda por amor a Cristo pobre y crucificado. Fue discípula de San Francisco y fundadora de la orden de las Clarisas, inspirando con su radicalidad evangélica a miles de almas.
Una joven noble, cautivada por Cristo
Nacida en Asís, Italia, en 1193, Clara provenía de una familia noble. Sin embargo, su corazón estaba sediento de algo más que riqueza y estatus. Al escuchar la predicación de San Francisco, Clara sintió un llamado interior profundo. Con apenas 18 años, escapó de casa para consagrar su vida al Señor.
En la pequeña capilla de Porciúncula, Francisco la recibió y, con un gesto simbólico, le cortó el cabello, marcando así el inicio de su vida religiosa. Pronto, otras mujeres, incluyendo su hermana Inés, se le unieron. Así nació la comunidad de “las Damas Pobres”, hoy conocidas como Clarisas.
Una vida de pobreza, oración y amor
Clara vivió enclaustrada en el monasterio de San Damián durante más de 40 años. Su vida estuvo marcada por la oración, la penitencia, la pobreza absoluta y un profundo amor por Jesús en la Eucaristía. Fue una mujer de gran fuerza espiritual, con una fe inquebrantable incluso en la enfermedad y el sufrimiento.
A pesar de su aparente fragilidad, Clara escribió una Regla de Vida para su comunidad —la primera escrita por una mujer— que fue finalmente aprobada por el Papa Inocencio IV el día antes de su muerte, en 1253.
Patrona de la televisión
Aunque parezca sorprendente, Santa Clara es también patrona de la televisión. Esta designación se debe a un hecho místico: estando gravemente enferma y sin poder asistir a la misa, Clara vio proyectada en la pared de su habitación la celebración litúrgica, como si estuviera allí presente. En 1958, el Papa Pío XII la proclamó oficialmente patrona de la televisión y de las telecomunicaciones.
Esto nos recuerda que, incluso en la distancia, Dios encuentra caminos para llegar al corazón de sus hijos.
¿Qué nos enseña hoy Santa Clara?
Santa Clara nos invita a vivir con radical confianza en Dios, despojados de lo innecesario, abiertos a la voluntad divina. En un mundo que exalta el poder, el consumo y la visibilidad, su vida oculta y humilde brilla como testimonio de libertad interior y amor auténtico.
Su intercesión es buscada por quienes desean crecer en oración, por las religiosas de clausura y por todos los que desean servir a los pobres con amor evangélico.
Santa Clara de Asís, ruega por nosotros 🙏
Que aprendamos de ti a ver a Cristo en los más necesitados, y a vivir con sencillez, alegría y fidelidad.
