Mes de la Virgen María: Devociones y prácticas recomendadas

El mes de María —que tradicionalmente celebramos en mayo— es un tiempo de gracia para acercarnos con amor filial a nuestra Madre del cielo. La Iglesia nos invita a honrarla con sencillez y devoción, reconociendo en ella el modelo perfecto de fe, humildad y entrega a Dios.
Durante este mes, queremos no solo venerarla, sino también imitar sus virtudes y pedir su intercesión para vivir más unidos a Cristo.
¿Por qué un mes para la Virgen?
Desde hace siglos, el pueblo cristiano ha dedicado un mes entero a María para expresar su amor y gratitud. En primavera, cuando la creación florece, recordamos que María es la “flor más hermosa” que ofreció su vida entera a Dios.
El mes de mayo (o el designado según cada comunidad) es una oportunidad para profundizar en el misterio de María como Madre de Dios y Madre nuestra.
Devociones recomendadas
- Rezo diario del Santo Rosario
Es la oración mariana por excelencia. Nos une a los misterios de Cristo de la mano de su Madre. - Flores y altares a María
Colocar un altar en casa con su imagen, flores frescas y una vela encendida. - Consagración a la Virgen
Renovar o realizar por primera vez la consagración personal o familiar a María. - Lectura de textos marianos
Meditar pasajes del Evangelio donde aparece la Virgen o escritos de santos marianos. - Obras de caridad
Ofrecer actos de servicio como regalo espiritual a María.
Prácticas espirituales para vivir el mes mariano
- Asistir a la Eucaristía con más frecuencia y ofrecerla en honor a María.
- Rezar la Letanía Lauretana después del Rosario.
- Meditar cada día una virtud de María (humildad, obediencia, pureza, fe…).
- Visitar un santuario o ermita mariana cercano.
Oración breve para este mes
María, Madre mía,
en este mes dedicado a ti,
enséñame a decir “sí” a Dios como tú lo hiciste.
Guíame siempre hacia Jesús
y protégeme bajo tu manto. Amén.
